
Ayer, nuestro Arzobispo nos acompañó en la celebración del día de El Buen Pastor. Los niños le hicieron varias preguntas y sobre esos interrogantes centró su homilía. Don Carlos nos ha dejado un mensaje muy claro: llevar el nombre de El Buen Pastor constituye una importante misión compartida, en la que todos tenemos que sumar para que este rincón de Zaragoza siga siendo luz y esperanza.
Ha estado muy cercano con nosotros y se lo agradecemos, igual que agradecemos sus palabras de apoyo y valoración de nuestro trabajo.
Hemos terminado la celebración con un gesto que nos recuerda nuestro lema y con nuestros alumnos cantando “Tu nombre bajo mi piel”, que nos ha emocionado a todos, incluido nuestro Arzobispo.
Cada nuevo curso volvemos a tener la oportunidad de sentirnos juntos en esta celebración de familia. Y es que El Buen Pastor no solo es el lugar donde trabajamos, aprendemos o confiamos a nuestros hijos, sino que es el lugar desde dónde intentamos mejorar el mundo.
¡CONSTRUYENDO JUNTOS UN FUTURO PARA TODOS! ¡FELIZ DÍA DE EL BUEN PASTOR!


